Está claro cuál es la intención de esta miniserie que tiene su desenlace hoy jueves día 12 de febrero de 2009 en la televisión pública... .
"23-F" es, sin lugar a dudas, un documento que pretende llegar a la opinión pública para reforzar el papel de la monarquía después de los últimos vientos desfavorables que corren en su contra.
Si bien es cierto que hay un posicionamiento bastante "real" sobre lo que ocurría en el interior de las Cortes aquel día de febrero de 1981 y que, posiblemente, mientras no se demuestre lo contrario, los hechos acontecieron de la forma en que se expone en el documental; no es menos cierto que la llegada del monarca Juan Carlos I a nuestro país fue una imposición de Franco y que, a día de hoy, no se ha elaborado ninguna miniserie que justifique por qué el rey sigue siendo tan esencial en la sociedad española.
En mi opinión, alguien como yo que acababa de cumplir 12 años cinco días antes del susodicho 23-F y que también recuerda dónde estaba aquél día, pienso que el proceso de la transición bajo el prisma monárquico debería tener ya su punto y final.
Comprendo que, cuando se instauró el sistema democrático, no se hiciera apelando a si la monarquía tenía cabida o no en aquel entonces, porque lo realmente esencial era hacer añicos el periodo franquista.
Sin embargo, tampoco es el momento de que sigamos justificando la presencia del rey y todo su séquito monárquico por su supuesto triunfalismo, basándonos exclusivamente en la Constitución y en el 23-F. De hecho, hay ciertos posicionamientos que no dan crédito a esta versión.
En democracia la transición la hemos hecho tod@s los españoles y españolas. El mérito, por tanto, no es sólo del rey y de Adolfo Suárez como pretenden ciertos historiadores, periodistas y autores. En el avance de la democracia cada uno y cada una de nosotros y nosotras hemos aportado mucho al país hasta llegar a nuestros días.
Algun@s incluso hemos sido las cobayas de los sistemas educativos que se han ido implantando y modificando paulatinamente a lo largo de nuestras vidas de estudiantes, hasta llegar a ver cómo en nuestros días se siguen discutiendo sobre temas tan arcaicos como la "Educación para la ciudadanía" que, más allá de llevarla sólo a las aulas, debería ser una asignatura obligatoria en las bibliotecas de ciertas mentes supraconservadoras y, consecuentemente, también debería haber un ejemplar en la biblioteca de la reina y en la de los eclesiásticos.
Pero, centrándonos en el tema de este artículo de opinión, he de decir que, a pesar de llevarme un año de diferencia con el príncipe de España y, aunque casi coincidamos en la edad, pocas veces hemos coincidido en los parámetros de igualdad que confiere la Constitución. Y, si eso no es así, aunque sea un año mayor que yo, no me importaría sentarme con él un día a debatir sobre esta cuestión.
Por ese motivo he de seguir sopesando si, después de una treintañera democracia, es de interés general seguir apoyando a la Monarquía Parlamentaria o apostar por una III República de carácter Democrático, donde se corrijan y supriman ciertos artículos de la Constitución que no casan, hoy por hoy, a la población española con la Casa Real. Bastaría, por tanto, con destituir a la monarquía de sus supuestas funciones y así nos ahorraríamos un buen capital económico cada año.
De paso, también podríamos consolidar una Ley Electoral Justa y planificar, entre otras cosas, un posicionamiento exclusivamente laico del sistema educativo.
De momento, eso es todo. Disfrutad del desenlace de la miniserie de ficción "23-F" que tiene lugar esta noche en tve1. Pero, sobre todo,... disfrutad del verdadero valor de la democracia cada día y de vuestra libertad de expresión toda la vida.
¡Salud y República!
Artículo de opinión.
Con lealtad al rey "Por Imperativo legal",... J. Mateo Angulo G.
12 de febrero de 2009.

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