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TODO ESTÁ CONECTADO”

Manifiesto republicano en apoyo a la Huelga General del 29 de septiembre de 2010

Dirección Federal de Unidad Cívica por la República (UCR)

 

 

 

 

Ciudadanos, ciudadanas:

Como asociación republicana de nivel estatal, UCR, con todos sus medios, apoya y va a la Huelga General del 29 de septiembre. Actuamos en consecuencia. Como republicanos, como demócratas, no es que nos identifiquemos con el Mundo del Trabajo: es que somos, históricamente, parte de él. Compatibilizamos nuestra irrenunciable aspiración a la III República, con nuestra militancia en las organizaciones, partidos, sindicatos... de la clase trabajadora. Formamos parte de ella. Y no es casual: la República, en su verdadera concepción –Estado democrático, participativo, laico, plural y solidario; firme en la defensa de la Paz y de la público-, la República –decíamos- es la vía insoslayable para garantizar plenamente los derechos de los trabajadores y las trabajadoras de este país. Cada vez es más evidente: nada cambiará hacia mejor si no cambia antes el Estado en esa clave republicana.

Ya vemos lo que el sistema monárquico da de sí. Seguir sus reglas y la de los poderes económicos que lo amparan, implica, antes o después, y más allá de los Gobiernos de turno, lo que ahora enfrentamos: ajustes brutales, recortes sociales y supresión de derechos de los trabajadores, saqueo y desmantelamiento de cuanto es de todos, precariedad. La Monarquía impuesta por el genocida Francisco Franco en 1969 como fórmula para perpetuar el poder de las oligarquías que sustentaban su dictadura, es ya un régimen agotado. A pesar de blanquearse en 1978 (pero sin someterse jamás a referéndum), aceptar su lógica antidemocrática desde el Gobierno conduce, indefectiblemente, a medidas como las que hoy pretenden aplicarnos; medidas que no sirven en modo alguno para crear empleo digno de tal nombre, que desregulan el Mercado Laboral y dinamitan la Negociación Colectiva, poniendo en entredicho el sistema público de pensiones. En definitiva, rompiendo la cohesión social y abocándonos a una tercermundización laboral, como dice literalmente – y dice bien- el Manifiesto Conjunto de las centrales sindicales CCOO y UGT. Pero, ¿qué cabe esperar de un sistema, un Estado, cuya Jefatura es propiedad privada de una familia, y su patriarca un especulador multimillonario que no paga impuestos? He aquí una pregunta clave. Planteémonosla seriamente. Un sistema injusto y corrupto desde su cúspide es un sistema que, por fuerza, va a ser injusto y corrupto a todos los niveles. Jamás podrá servir a los intereses generales de la población y es freno para los derechos de los trabajadores asalariados y pequeños y medianos autónomos. Un freno absoluto –la Monarquía- para el desarrollo de nuestro país en todos los órdenes.

Pero hay solución. Una solución -como es el problema- integral: la República. La III República. Porque España fue –y nos la robaron- una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de libertad y justicia (Artículo 1º de la Constitución Española de 1931) donde toda la riqueza del país, sea quien fuere su dueño, está subordinada a la economía nacional (Artículo 44) y la enseñanza será laica, hará del trabajo su eje de actividad metodológica y se inspirará en ideales de solidaridad humana (Artículo 48) ¡Esto fue España, no lo olvidemos nunca por más que algunos lo pretendan! Eso fue: una República donde se respetaban los derechos de la ciudadanía, existía separación Estado-Iglesia, y no se malgastaba el dinero público. Eso fue España.

Por ello, las mismas fuerzas que, en la sombra, impulsan y bendicen las medidas contra los trabajadores, quieren también sepultar la Memoria Histórica de nuestro país. Ved al juez Garzón, linchado por investigar los crímenes del franquismo. Vedlo. Todo está conectado. La Memoria del sistema más justo y democrático que ha tenido España jamás, la II República, no es cosa del pasado: es presente y es futuro. Es Ejemplo. Por eso la temen tanto los que oprimen a los trabajadores y trabajadoras: son conscientes de que quienes yacen, a decenas de miles, enterrados en las cunetas, están ahí por defender las mismas cosas que nosotros este 29 de septiembre, el 1º de Mayo, el 14 de Abril... Por defender lo mismo. Y su Verdad, su Justicia y su Reparación, es también la nuestra; nuestro pleno empleo y estable, nuestras 35 horas, nuestros Derechos Sociales (vivienda, educación, sanidad...) exigibles por Ley, nuestras pensiones, nuestra participación democrática en la Economía y las empresas con un modelo sostenible social y medioambientalmente, nuestra Banca Pública, de todos, acompañada por una fiscalidad progresiva en la que paguen impuestos bancos privados y grandes rentas. Eso queremos, eso hace falta. Y eso -desengáñese quien aún esté engañado- no lo vamos a tener jamás, independientemente de los Gobiernos, con este régimen monárquico. Jamás.

Con él, estamos siempre condenados de antemano. Administramos siempre la derrota: autónomos, trabajadores, sindicatos... La Constitución monárquica de 1978 tiene trampa; es un tablero trucado donde ganan siempre los mismos y la banca gana. Es inútil seguir jugando en él. Hace falta un nuevo tablero, un nuevo marco, con reglas justas: la República. Es nuestro Derecho. El derecho de la ciudadanía a Decidir. Nadie que se llame demócrata puede negárnoslo ¿Quién va a decir ahora que “no es el momento”, que “no es prioritario” y ahora “no toca”? ¿Quién? Vedlo también. Todo está conectado. Desconfíese de quien pretenda desligar el republicanismo de la realidad social, cultural, política y nacional de este país, presentándolo como algo exótico. Es algo prioritario. La cuestión republicana es esencial para España. Recalquemos, de nuevo, esta verdad fundamental: nada cambiará hasta que no cambie la forma de Estado.

Por ello, para ello, converjan todos los activismos, todas las legítimas aspiraciones, en la común de la III República federal, social, austera, laica y solidaria, y sea la Tricolor, sin olvido de ninguna, la bandera que nos una a todos como hoy nos une esta Huelga General justa y necesaria.

¡VIVA LA UNIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA! ¡VIVA LA DIGNIDAD! ¡VIVA LA REPÚBLICA!