Cuando razonamos por qué nos oponemos al uso de la energía nuclear, a veces parece que da igual que expliquemos que lo hacemos por la peligrosidad de los residuos radiactivos que genera, que son difíciles de gestionar y carísimos de mantener. Da igual que digamos que es por el riesgo a que someten a las personas y al medio ambiente las centrales nucleares debido a la posibilidad de un accidente y, a los gases y líquidos radiactivos que emiten al medio ambiente de forma rutinaria. 
http://www.greenpeace.org/

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“Alerta nuclear en Japón”, artículo de Ecologista en Acción

Por su interés y actualidad, reproducimos el siguiente artículo de Ecologistas en Acción (Fuente:www.ecologistasenaccion.org):

El reactor fusionado de Fukushima es igual que el de Garoña.

De los seis reactores en activo de la central de Fukushima-Daiichi, el número uno, el más antiguo, ha sido el más afectado y el primero en sufrir la fusión del núcleo. Este reactor BWR de 460 MW de potencia es idéntico al reactor de la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, tanto en su construcción interna como en su edificio de contención. De hecho se construyeron al mismo tiempo y se inauguraron con meses de diferencia.

No es casual, por tanto, que haya sido precisamente este reactor, y no otro, el que haya sufrido los mayores daños y el que ha provocado una radiación en el exterior de la central de más de 5 Sievert, 100 veces mayor de la permitida para una persona en un año.

El diseño de estas viejas centrales BWR de General Electric presenta un edificio de contención de dimensiones menores de las necesarias, por cuestiones puramente económicas. Ello provoca que, en casos de emergencia como éste, el hidrógeno producido en las barras de zircaloy que contienen el combustible salga al interior del edificio en altas concentraciones, por el escaso volumen. Al encontrarse con el oxígeno del aire, a presión inferior a la atmosférica, pero en concentración suficiente, produce una reacción altamente exotérmica.

El objetivo de los operarios de la central de Daiichi es controlar el exceso de presión y evitar la explosión que provocaría la rotura del edificio de contención, lo que provocaría un desastre similar al de Chernobyl. Para ello están haciendo lo único que se puede hacer en estos casos, liberar periódicamente a la atmósfera los gases acumulados. Pero al hacerlo se libera también material radiactivo, inherente al funcionamiento de una central nuclear, lo que ha provocado esa radiación tan extremadamente grande en el exterior.

Es necesario señalar aquí que se está evacuando una zona a 25 kilómetros de distancia de la central, lo que contrasta con la distancia de 10 kilómetros que se contempla en los planes de evacuación de las zonas nucleares en España.

También es importante el papel que está jugando la refrigeración con agua del mar. Es la única forma, prevista en las especificaciones de este tipo de centrales situadas en la costa, de contener la temperatura del reactor cuando el circuito primario está fuera de servicio, como en este caso. Pero cuando ocurren catástrofes como ésta, el mismo agua puede no ser suficiente y es necesario cambiarla. Son millones de litros de agua altamente radiactiva, que en caso de que el volumen necesario sea muy alto – y en este caso lo es – no encontrarán recipiente alguno con capacidad suficiente.

Con todo, dando por sentado que los profesionales nucleares japoneses están haciendo todo lo posible por impedir una fusión del núcleo que provocaría una catástrofe similar a la de la central rusa en 1986, en el mejor de los casos habrá un escape de material radiactivo al aire y al mar de proporciones gigantescas.

Para Ecologistas en Acción, lo ocurrido debe servir de reflexión a todos los que apuestan por la energía nuclear. ¿Sigue pensando el PP en conceder diez años más a la central de Garoña?. ¿Sigue pensando el Ministro de Industria en quitarle de encima a las nucleares su mayor problema, el de los residuos, construyéndoles un Almacén Temporal Centralizado, para alargarles la vida?.

En otro orden de cosas, la organización ecologista ha decidido convocar movilizaciones en los próximos días, con el fin de concienciar a la sociedad de que lo ocurrido en Japón no es un hecho aislado. Las causas que pueden provocar un desastre nuclear son muchas – entre ellas un terremoto – pero la única forma de evitar desastres como este es eliminar un peligro innecesario que deja un legado inadmisible a las generaciones venideras.

Fuente: http://izquierda-unida.es/node/8395

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El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha reclamado al Gobierno socialista que presente un calendario de cierre de las centrales nucleares en España, propuesta siempre desatendida por el Ejecutivo cuando IU la ha llevado al Congreso. Lara destacó hoy la contradicción existente entre la comprobación de que las nucleares son “un peligro serio y cierto para la humanidad”, como ha quedado evidenciado tras los trágicos hechos ocurridos en Japón, y las últimas decisiones tomadas en nuestro país, con el acuerdo de PSOE y PP, para abrir la puerta para alargar su vida útil más allá de los 40 años.

El máximo responsable de IU comenzó la rueda de prensa ofrecida en la sede federal junto al secretario federal de Economía y Trabajo, José Antonio García Rubio, expresando la “consternación y máxima solidaridad” de esta formación al pueblo japonés por la “situación dramática que vive a consecuencia del terremoto y posterior tsunami”.

Sobre los posteriores efectos de esta tragedia, incluidas las explosiones de los núcleos de los reactores de la central nuclear de Fukushima, señaló que ya no se puede hablar de “sospechas, sino que es una evidencia que las nucleares son un peligro serio y cierto. En IU nos reafirmamos en que ‘nucleares no, gracias’”.

A este respecto, Lara criticó que el Gobierno socialista pactara con el PP –con el acuerdo además de CiU y PNV-  “una enmienda que colaron de rondón en la Ley de Economía Sostenible para abrir la puerta a alargar la vida de las nucleares más allá del límite de 40 años que existe ahora. Es una decisión que aumenta el riesgo de los españoles”.

El dirigente federal defendió que “el sector de la energía es un sector estratégico que tiene que volver a manos del Estado”. En este sentido, se comprometió en nombre de IU a “intensificar todas las campañas necesarias para contrarrestar la de intoxicación que ya están lanzando los ‘lobbies’ pronucleares”. Aquí hizo un llamamiento a las organizaciones ecologistas para “hacer causa común ante la defensa de las energías renovables”.

Cayo Lara demandó en este contexto al Gobierno que presente un “Plan Energético nacional completo” que, además de contemplar ese calendario de cierre, diseñe un futuro energético diferente que, ineludiblemente, debe pasar por las energías renovables. Ese plan debe ir acompañado de medidas para la reactivación económica y el empleo de las regiones donde ahora se ubican las centrales nucleares.

Fuente: http://www1.izquierda-unida.es/node/8398