Minuto 21:50. Isabel Pisano. Otra mirada sobre Libia.
Pincha aquí para ver el vídeo: http://www.canalsuralacarta.es/television/programa/el-loco-soy-yo/156
-------
"No he visto una guerra más sucia"
Los bombardeos nocturnos aterrorizan a la población civil en Libia
FRANCISCO PEREGIL (ENVIADO ESPECIAL)
Sirte, la ciudad natal de Gadafi, tiene fama de ser un nido de gadafistas, de gente que durante los 42 años del régimen anterior vio cómo un pequeño municipio costero se convertía en una ciudad próspera de 100.000 habitantes, gobernada por la tribu de los gadafas. Ahora, ante el asedio de los rebeldes y los bombardeos de la OTAN, cientos de familias huyen de Sirte escoltadas por los propios rebeldes. El panorama que dicen haber dejado atrás da miedo.
- Capital:
- Trípoli.
- Gobierno:
- República Popular Socialista.
- Población:
- 6,173,579 (est. 2008)
Libia
A FONDO
La noticia en otros webs
"Prácticamente todos los edificios grandes han sido destruidos", afirmaba un refugiado. "No he visto guerra más sucia que esta", se quejaba el libio de origen palestino Sami Alderramán. "Los rebeldes combaten desde las once de la mañana a las siete de la tarde. Pero lo peor son los bombardeos de la OTAN, que suelen ocurrir por la noche a partir de las once. Y disparan contra cualquier edificio. Hace dos días no pararon de tirar bombas durante seis horas. He visto morir niños, mujeres, hombres... como si fueran animales. Yo cogí a mi familia y la metí en un sótano, y en cuanto hemos podido hemos salido de allí. No hay luz, apenas hay alimentos... En los últimos seis meses puede que hayan muerto en Sirte unas tres mil personas".
"Hay solo un hospital, pero apenas tiene medicamentos", se quejaba otro padre de familia. "Los que se han quedado están dispuestos a morir y lucharán hasta la muerte", comentaba otro refugiado. Algunos de los que huían no tenían reparos en decir a los periodistas que ellos creían en Gadafi; que tal vez Gadafi debiera haber hecho algunas reformas, pero que lo preferían a él antes que a los que gobiernan el país ahora. Ninguno de los consultados dijo haber visto allí a Muamar el Gadafi ni a ninguno de sus hijos.
Abdul Rahin, de 29 años, hijo de Sami Alderramán, preguntaba inquieto cómo estaba el ambiente por Trípoli. "Tenemos allí amigos y parientes. Pero el problema es que no soy solo yo. Conmigo vienen mi esposa y dos hijas. Y con nosotros, tres familias, las de mis padres y hermanos. En total somos 18 personas. ¿Dónde metes a 18 personas?" Todo su afán era llegar antes de la noche a Trípoli y evitar los controles nocturnos. "Menos mal que he sacado a mis niños de ahí. No sé cuánto tiempo van a tardar en olvidar lo que han visto y han oído, pero por lo menos ya salieron". La caravana de refugiados era custodiada en todo momento por los rebeldes, que les facilitaban alimentos y agua. "Ahora fingen tratarnos bien, pero cuando acabe todo esto, a los de Sirte nos pasarán factura", se quejaba otro residente de la ciudad natal de Gadafi.
Los refugiados llevaban todo lo que habían podido apilar en sus coches: colchones, documentos, ropa... Habían pasado la noche en unos apartamentos sin luz eléctrica a dos horas de Sirte, cerca del municipio de Tahuerga, y ahora viajaban vigilados y protegidos al mismo tiempo. Protegidos ante cualquiera que pretendiese tomarse la venganza por su cuenta. Y vigilados porque los milicianos rebeldes no terminan de fiarse de ellos. "Hemos descubierto bombas en las mochilas que llevaban niños y mujeres", decía Alí Said Alí, un miliciano rebelde de 29 años que custodiaba el tránsito de los refugiados de Sirte. Algunos habitantes de Tahuerga, un municipio situado a media hora de Misrata, ni siquiera pudieron coger sus enseres, como hacen los de Sirte. Algunos huyeron y otros aún andan perseguidos. "A quienes son negros y de Tahuerga, directamente los matan", decía ayer un exresidente de Sirte.
Algunos rebeldes de la zona aseguran que los de Tahuerga participaron en el asedio de las tropas gadafistas a Misrata durante los meses de abril y mayo. Y que violaron a muchas mujeres. "Lo peor fue que lo grabaron en sus teléfonos", explicaba Alí Said Alí. "No han sido muchos los que cometieron esos crímenes, pero como quedaron grabados, todo se agranda. Se les veía riéndose y bailando en los vídeos". Que existan o no esos vídeos ya casi es lo de menos. Si es mentira o verdad que se han descubierto bombas en las mochilas de los niños, tampoco parece decisivo. Lo peor es que el odio ya se ha disparado y cualquier rumor sirve para justificarlo.
MANIFIESTO PLATAFORMA PARA LA PAZ EN LIBIA

NOSOTROS ACUSAMOS
A la luz de los acontecimientos vividos en Libia durante los últimos meses, que se han traducido en una agresión al pueblo libio, a su presente, a su futuro y a su autodeterminación; que ha supuesto prácticamente la destrucción de su avanzado estado de bienestar a manos de los gobiernos de la coalición agresora liderada por la OTAN, amparados por una ambigua y sin sentido Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU (la 1973) ejecutada por diversos gobiernos europeos, americanos y árabes,
nosotros acusamos
a todos los gobiernos de la Alianza, pero también a los representantes políticos electos, que lo han permitido, a todos los partidos que han votado a favor en los diferentes parlamentos y a quienes han manipulado la opinión pública para evitar sus movilizaciones de protesta,
porque:
Han utilizado a la ONU mediante la Resolución 1973, para dar cobertura al uso de armas, medios, recursos humanos y conseguir un ataque encubierto, bajo la mentira de pretender evitar que el Gobierno libio usara la aviación contra sus opositores armados desde el inicio del conflicto o contra objetivos civiles pero que, en realidad, ha servido para que la OTAN bombardee hospitales, universidades, campos de cultivo, barcos de pesca, viviendas, depósitos y canales de agua, rebaños, colegios y aldeas, con un altísimo número de bajas entre la población civil.
Han excedido los límites fijados por las Naciones Unidas, que en el texto de dicha resolución impedían explícitamente la invasión terrestre, en tanto que existen numerosos testimonios que avalan la presencia de fuerzas de la OTAN supervisando en tierra el desembarco de soldados y armamentos o prestando servicios de inteligencia militar a los protagonistas de la sublevación.
Han vulnerado claramente lo estipulado en dicha resolución, que no contemplaba el retirar a Muammar Al Gadafi de un puesto político que no tiene, ni su caza como un forajido, ni el desmantelamiento de su sistema político asambleario, ni el reconocimiento del Consejo Nacional de Transición como gobierno de Libia, como tampoco asumía el despliegue de fuerzas aéreas, navales y terrestres, en una operación que sobrepasa claramente los topes establecidos por el Consejo de Seguridad.
Han seguido usando dicho organismo supranacional como una formidable coartada para el reparto del botín: oro, petróleo, agua y uranio, que suponen los principales recursos energéticos y vitales de la región, que ahora administrará un nuevo Gobierno pretendidamente democrático y de inspiración islámica, pero con una fuerte dependencia de quienes han financiado esta formidable operación militar.
Han falsificado la realidad de Libia, presentando una imagen estereotipada de dicha nación, más allá de las denuncias hacia el Gobierno que los libios se han dado. Así, se sigue insistiendo en la pobreza y atraso de Libia cuando en realidad, hasta este conflicto, presentaba el PIB más alto de África, con el índice del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo más elevado de dicho continente, una tasa de alfabetización superior al 80 por ciento, pleno empleo y 3,000.000 de inmigrantes extranjeros.
Han prescindido de los mecanismos que fija el Estado de Derecho y el Derecho Internacional para proceder a dar caza y captura al líder Muammar Al Gaddafi, así como a sus familiares directos.
Han diseñado una hoja de ruta que permite la intervención del primer mundo en África, y han establecido, en el caso de Libia, un sistema que garantiza en el futuro la explotación de sus riquezas y de su pueblo por Estados ajenos a los intereses de la población.
Es por todo ello
que reclamamos una acción decidida de los ciudadanos para conseguir que esta agresión imperialista se detenga y que dejen de masacrar Libia y, al mismo tiempo, impedir que se extienda a otros enclaves del Magreb y del Máshreq, así como a Latinoamérica, en una hoja de ruta de impredecibles consecuencias. También en esa encrucijada del mundo y del tiempo, están en juego nuestro propio futuro, nuestros valores democráticos y el descrédito creciente de nuestra propia soberanía popular. Más temprano que tarde, tendremos que pedir responsabilidades penales y civiles a los autores e inductores de estas masacres.
que invitamos a las personas de buena voluntad a participar con nosotros en el descubrimiento de lo que realmente sucede en Libia, y a movilizarse en contra de ésta y de todas las guerras.
PLATAFORMA OJOS PARA LA PAZ EN LIBIA



Escribe un comentario